San Petersburgo. Guía de viajes y turismo

Jardín de Verano

El Jardín de Verano de San Petersburgo es una de las joyas verdes de la ciudad. Se creó en tiempos de Pedro I, quien ilustró dibujos sobre lo que quería. Arquitectos rusos y extranjeros trabajaron en este proyecto. La idea era crear un parque similar a otros que había en Europa.

Unos años años después, el Jardín de Verano se convirtió en el centro político y estatal de vida, el lugar de ceremonias y festivales de la corte.

El primer diseño lo hizo el jardinero holandés Jan Roosen en 1713. Sobre ese plano, Pedro I hizo algunas modificaciones y luego supervisó personalmente su construcción. El diseño del jardín es bastante simple. Hay tres callejones paralelos rectos que van desde el río Nevá, cruzados por varios perpendiculares. El río Fontanka hace de frontera natural por el este. Al sur, es el río Moika el que sirve de límite. Y en el oeste, el límite lo marca el pequeño Canal del Cisne.

Los callejones del Jardín de Verano estaban bordeados por arbustos podados de manera uniforme, una especie de seto verde natural. Cuatro áreas rodeadas de setos comprendían varios elementos decorativos.

Más tarde, en la esquina noreste del parque, se construyó el Palacio de Verano de Pedro el Grande. En la orilla del Nevá había galerías en las que se ponían mesas y se organizaban bailes en ocasiones especiales. La edad de oro del jardín fue así la segunda mitad del siglo XVIII. Los parques paisajísticos se hicieron así populares en Europa.

Durante los años posteriores, hubo muchos problemas de inundaciones. Se perdieron gran cantidad de árboles y plantas. Muchas de las fuentes se desmantelaron. Sufrió varias modificaciones y restauraciones. Durante la Segunda Guerra Mundial, sufrió diversos desperfectos. Entre 2009 y 2011, el parque sufrió su última remodelación, que resultó bastante compleja.

Salir de la versión móvil